Bienvenid@s!

No soy feminista. Tampoco lesbiana. Y mucho menos homofóbica. Escribo por diversión y porque necesito conocerme más, y resulta que me lo recomendaron
.

martes, 17 de septiembre de 2013

Antes de dormir


Es que no sé en qué tiempo estemos,
qué tiempo vivimos.

La distancia nos hace bien,
La distancia nos da náuseas.

Te vas perdiendo en mi memoria.
Yo estoy intentando echarte de menos,
Tú ya intentaste echarme de más.

Creíste que era un juego de niños...

Hoy he descubierto que tu y yo nos parecemos.
y sonrío.

¿Extrañar?
¿Qué es eso?

Debes de volver y recogerte

Tú me enseñaste a ser humilde, pero ahora te emociona mi soberbia.

Déjame resbalar mis dedos por tu espalda una vez más.
Déjame oírte respirar mientras duermes,
Déjame disfrutar del momento en que nos inmortalizamos.
Déjame ver tu rostro perpetuo de gentileza,
entregado hacia el acto.

Tú te vienes de forma particular,
conmigo,
tú te vienes,
de verdad,
te vienes.

¿Te has venido ya?

Sientes que es demasiado lo que te digo.
Quizá así lo sea y exagere,
Quizá sea aquello que nunca te dije.
Quizá sea ese regalo que hoy me otorgo, cuando ya todo ha acabado.

Porque todo ha acabado ya,
aunque el reloj marque otra hora.
El reloj siempre va a marcar la hora que se le antoje,
porque no te ama tanto como yo.
Nunca te complacerá llegada la hora.
Yo, en cambio, lo pensaría.
En verdad que lo pensaría.

Tienes una manera particular de venirte.
Me acaricio y
te pienso.

Me acaricio despacio
como tú lo hacías,
me acaricio y se hace consiente que me faltas.

¿Extrañarte?
¿Yo?
Ese ejercicio cayó en manos del carcelero.

No estamos atados,
ambos nos amamos por eso,
nos adoramos de lejos.
Porque la felicidad se compone de cosas extrañas
de pensamientos ilógicos y macabros.

Porque quisiera seguir escribiéndote toda la noche,
tú me escucharías.

Ya se está haciendo tarde,
mientras cierro los ojos, tú duermes.
Mientras aspiro tu expiras.
Yo duermo boca abajo,
tú siempre arriba.

Nuestro ritmo está marcado por aquello que somos,
que nos hace ser nosotros mismos.
Cada uno somos diferentes ritmos,
juntos no componemos una melodía.
Junto somos una serie de aritmos sin compás ni sensitiva,

Tú tienes el derecho de vivir conmigo y sin mí,
Nadie es dueño de nadie, sólo de su ritmo,
te cogo las manos y me haces llorar.

No sé si aún te ame, pero siento que no eres fácil de lidiar.